miércoles, 21 de marzo de 2012

Decorando la ofi con poco dinero y mucha creatividad

Hoy hemos colgado una guirnalda en la ofi que hicimos el sábado pasado en un plis-plas. La construimos con viejos retales de tela y una puntilla para toallas que seguro llevaba en la mercería desde 1963.
A mi me gusta mucho y parece que al final a Darko también, y eso que al principio no entendía bien el hecho de colgar una cosa que sólo había visto en las fiestas de cumpleaños de su infancia.
La verdad es que queda genial con el estilo retro de la ofi y también con el color de la pared (aunque aquí no se vea mucho).
¿Qué os parece a vosotros?

lunes, 19 de marzo de 2012

¿Quién dijo que el tofu está malo?

La prueba de que eso es una leyenda urbana, es que Darko se lo come. Y eso que Darko tiene el pico fino y si algo no le gusta a la primera no lo vuelve a probar nunca más.
La verdad es que si te comes un trozo de tofu así, en plan natural, lo más seguro es que le hagas cruz y raya y no lo comas más. Pero al igual que cocinamos y condimentamos los alimentos, el tofu ha de prepararse. 
A mi me encanta el tofu ahumado pero desde que llegué a Eslovenia no había podido encontrarlo. El viernes pasado, así por casualidad, me tropecé con él en la última tienda en la que pensaba encontrarlo, en SPAR. 


Bien, pues después de mi show en Spar con saltitos de emoción incluidos, el domingo aproveché y preparé un wok de tofu ahumado con acelgas, champiñones y tomates secos. Algo sano, bueno y muy rápido de preparar.


Pero el tofu no es la única oveja negra de la familia de la soja, también está la pobre leche de soja. La gente suele arrugar la nariz al oir esa combinación de palabras. A mi,  personalmente, no me gusta demasiado, prefiero la de avena o la de arroz. Aquí tengo la suerte de que la madre de Darko tiene una máquina en casa para hacer leche de soja, así que cada semana me hace llegar leche 100% natural y recién "exprimida". Ahora estoy intentando convencerla de que pruebe de hacer leche de avena o arroz (que me consta que con esa máquina se puede).

Bueno, sin enrollarnos demasiado... a raíz de esta historia llegamos a la foto siguiente:


Esto son croquetitas de soja amarilla con tahín (crema de sésamo), cebollino y champiñones. Y digo que esta imagen es el resultado de la historia anterior porque se me ocurrió aprovechar el puré de soja que queda al licuar la leche para hacer croquetas. 
No es por nada, pero no han durado ni un día! Ah! muy importante! nada de fritangas, se les da una capa de harina muy finita y se meten en el horno hasta que se doren.

Lo bueno de estas cosas derivadas de la soja es que son muy insípidas y toman el sabor de los otros ingredientes rápidamente, esto nos da un gran margen de creatividad para preparar un montón de cosas! Así que venga, a experimentar!

jueves, 15 de marzo de 2012

Busy, busy, busy

PRIMAVERA! El sol ya empieza a calentar, los bichos a despertar y Pez Humano a trabajar! 
Estamos muy ocupados en un nuevo proyecto en el que lo estamos dando todo!!
Aunque hay que decir que mientras tanto, nos lo pasamos muy bien! =)
El Pez Humano no se olvida de vosotros y os echa mucho de menos!

Un poco de "diario fotográfico" para que chafardeéis: 

















martes, 7 de febrero de 2012

Novedades fresquitas en El Pez Humano!

El Pez Humano lleva un 2012 movidito! Ya es Febrero y los días siguen pasando volando! 

Aquí un diario fotográfico de todo lo que hemos hecho en el nuevo año...



Lo primero es lo primero, no podíamos (ni queríamos) retrasar más nuestra visita a Barcelona, así que nos tomamos una semanita para poder disfrutar de la buena temperatura de la ciudad y de todos nuestros amigos y de la familia! Desde la distancia, al escribir estas líneas, me da un poco de penita acordarme de esa semana y de lo especial que fue volver a Barcelona. No entendía esa añoranza que tienen los que viven fuera de su ciudad, de su casa, pero ahora, a 7 meses de distancia, he empezado a sentir que Barcelona es mi punto de partida, mi origen. Es irónico que haya tenido de irme para encontrar mi casa...


El guapo de Darko en el aeropuerto de Venecia antes de arrasar en las rebajas. Ese fue otro de los motivos de nuestra visita a la ciudad, comprar ropa de invierno buena, bonita y barata y, sobretodo, tener donde elegir! Una de las cosas que le falta a Eslovenia es moda! 



Disfrutamos mucho de la familia! Aquí la yaya al calor de la chimenea en el hotel que llevan mis padres, no es por hacer publicidad, pero el lugar es precioso y, no es porque sea mi madre, pero la chef del restaurante del hotel es una artista. Si a alguien le apetece disfrutar y descansar en un rincón idílico del territorio catalán, que me contacte. Ser amigo mío lleva regalo incluido!


 Y después de un par de días mimados por la familia... increíble el chute de energía de los amigos que hacía tiempo que no veíamos! Realmente disfrutamos cada minuto con todos vosotros!!! Os echamos mucho de menos!!


 
 Otra novedad del viaje...Darko probó, por fin, los calçots. Y tiene delito la cosa, porque llevaba viviendo tres años en Catalunya...


Aquí la Ascen y el Darko riéndose entre calçots y botellas de vino, fue un día para recordar!!



Pero todo lo bueno se acaba! nos despedimos del diario fotográfico de Barcelona tal y como lo empezamos, con el guapo de Darko después de comprárselo todo en las rebajas!



Y de vuelta a casa, sobrevolando montañas y nieve... santo y seña de Eslovenia.


Pero después de las vacaciones tocaba ponerse a currar. La novedad del 2012 es nuestra nueva oficina, donde esperamos trabajar mucho, mucho, muuucho, Darko como ingeniero y yo como diseñadora. Un sueño que se hace realidad! Aquí tenéis una foto del pasillo que va a la ofi. Está situada en una antigua fábrica tabacalera que funcionó entre las dos guerras mundiales. Luego, este edificio enoooorme, ha sido reformado para albergar un montón de oficinas, negocios y talleres de artistas. Se respira buena energía, aunque a veces los vecinos no te dan los buenos días... =(



En cuanto visitamos la oficina nos enamoramos de ella (y de su precio!) pero viendo las fotos de cómo estaba antes de arreglarla, me pregunto qué fue lo que nos enamoró!



Los antiguos inquilinos habían puesto un plástico horroroso encima del suelo de madera. A mi el suelo original me encanta, no es parquet falso como el de hoy en día, es madera de verdad, así que no dudamos en recuperarla!


 Por algunos papeles que encontramos por ahí, deducimos que la ofi llevaba unos 6 años desocupada, así que nos tocó rascar, desempolvar y sufrir la suciedad en nuestras carnes.



A pesar de los trastos que habían, también encontramos unos muebles muy bien cuidados y de un diseño preciosos. Me emocioné al ver las sillas! He estado a punto de escribir que son de estilo "retro" pero me acabo de dar cuenta de que no son retro, son originales de la época! me tienen robado el corazón!


Fue muy duro pintar sobre unas paredes bien sucias y con pegamento incrustado (que tuvimos que rascar y rascar). Eso sin contar que la ofi tiene 5 metros de altura!!!

No tengo palabras para describir los kilos de mugre que habían en esa ventana!!


Pero todo eso valió la pena! Así de limpita y ordenada quedó la nueva ofi! Ahora estamos a la espera de ir a Ikea a comprar unas cosillas para acabar de rematarla y dejarla bien bonita!


Darko tiene un plan! menos mal que entre las cosas de la ofi había también una pizarra!!

Seguiremos informando!! Solo aprovecho para decir que os echo mucho de menos a todooos! mis amigos de Barcelona!!! 


Ah! una cosa más... la nieve por fin llegó a Eslovenia, esta foto es de esta mañana, tomada en Zreče, el pueblo donde viven los padres de Darko. En Ljubljana no hay tanta nieve y, me sorprende decir que, aunque estemos a -8 o -10 grados, el frío seco hace que se pueda soportar muy bien esa temperatura. Yo parezco un "Gusiluz" de lo abrigada que voy, pero he de reconocer que me gusta salir a la nieve! Ya veremos si me gusta tanto cuando llevemos 1 mes rodeados de nieve y a temperatura negativa....





















jueves, 22 de diciembre de 2011

Cómo hace Pastéis de Belém freestyle. Muy fácil y buenísimos!

Cada vez estoy más segura de que la necesidad nos hace creativos. Sin ir más lejos, ahora que tengo tiempo para hacer mis experimentos, me he inventado unos pastelitos que han acabado recordándome a los Pastéis de Belém de Lisboa.





Todo empezó cuando entré en la cocina y me encontré un par de mandarinas pochas y dos manzanas en el fondo del frutero....


Da pena ¿verdad? Es que la fruta de invierno es tan sosa!! No me gusta nada y, como suele pasar, el destino es cruel y acabé con unas 25 manzanas en el cajón de la nevera. Obviamente tenía que hace algo con esas manzanas ecológicas y fantásticas que, además, son un regalo de la Marica.
Decidí hacer un pà de pessic (bizcocho) de manzana, pero hace poco ya hicimos uno y no me apetecía. Así que pensé en aprovechar una lámina de hojaldre que iba a caducar en unos días, pero, de nuevo, no tenía molde para hacer la tarta... lo que sí tengo son moldes de muffins, así que decidí hacer tartaletas individuales con natillas y compota de manzana con canela.
Esta es la receta que he seguido, suelo trabajar "a ojo" pero voy a intentar poner alguna medida para dar una referencia, aunque recomiendo seguir la intuición de cada uno y disfrutar siendo lo más creativo posible!

INGREDIENTES

Para la compota de manzana:
- Las manzanas que tengáis por ahí.
- 2-3 cucharadas de azúcar (preferiblemente integral) o algún sirope o melaza. (Yo utilicé sirope de ortiga casero, que endulza pero no empalaga, las manzanas ya son dulces!)
- Canela en rama o en polvo.
- La ralladura de la piel de medio limón (sólo la parte amarilla, que lo blanco amarga)
- Un pizquita de cardamomo molido (esto no es imprescindible, pero queda muy bueno)
- Un poquito de agua.

Para las natillas
- Un vaso y medio de leche.
- 3 huevos
- 3 cucharadas de harina de maíz (Maicena)
- 3 cucharadas de azúcar (si se es goloso se puede poner alguna más)
- Esencia de vainilla o la raspadura de una vaina de vainilla (esto último mucho mejor!)


Para las tartaletas:
Un rollo de pasta de hojaldre fresca, así de fácil!

PREPARACIÓN
Lo primero es la comporta de manzana, que tarda un ratico. Se pelan y se trocean las manzanas en cuadraditos pequeños, como cuando hacemos una tortilla de patatas. En una olla ponemos un par de dedos de agua, echamos el azúcar (o la melaza o el sirope) y añadimos las manzanas troceadas. Espolvoreamos la canela (o metemos la ramita), el cardamomo y la ralladura de limón. Tapamos la olla y lo dejamos a fuego lento vigilando que no se pegue el fondo. Las manzanas soltarán mucha agua, por eso, cuando notemos que los trozos empiezan a deshacerse (necesitaremos al menos una hora), destapamos para que empiece a evaporarse el agua. Yo preparé esto con un día de antelación y lo tuve al fuego casi tres horas. Sabréis que está hecha cuando haya trocitos de manzana y también partes desechas, sobretodo, que no quede demasiada agua. Como referencia podéis ver cómo me ha quedado a mi.


Mientras se hacen las manzanas, podemos preparar las natillas, han de ser bastante compactas para que se aguanten cuando mordamos las tartaletas. Si veis que no espesa suficiente, podéis añadir más harina. Supongo que ya lo sabréis, pero por si hay algún despistado, las salsas con harina espesan cuando la mezcla empieza a hervir, no antes, así que esperad a que hierva para ver qué tal está de espesor.

Así me quedaron a mí, el espesor es el correcto!

Bien, empezamos. Yo, para evitar grumos, he puesto primero la harina en un cazo y, poco a poco, he ido echando la leche con un chorrito muy fino sin dejar de remover con las varillas, así se me iba formando una cremita sin grumos. Luego he incorporado los huevos ya batidos de antes y el azúcar y la vainilla. Es muy importante que durante todo el rato removamos bien la mezcla evitando que se pegue el fondo y los bordes de la olla. Cuando empiece a hervir y espese, lo retiráis del fuego. Recordad que ha de estar bastante espeso, siempre estáis a tiempo de modificar la mezcla y, si salen grumos, le podéis pasar el "minipimer" para deshacerlos.

Ahora es el momento de encender el horno a 200º, arriba y abajo y sin ventilador.

Reservamos las natillas y vamos a por la masa de hojaldre. La abrimos y la extendemos sobre el mármol con el papel antiadherente que trae. Con ayuda de un vaso que tenga un diámetro mayor que el de los moldes de muffins, recortamos círculos.



Forramos los moldes con la masa y la pinchamos con un tenedor para que no so hinche. Si utilizáis moldes de silicona no hace falta engrasar, si utilizáis directamente la bandeja metálica (yo lo he hecho con dos pasteles porque me sobraba masa) podéis engrasarlos o espolvorear harina para que no se pegue.



Los restos de masa que quedan se aprovechan, claro está, hacemos una bola, espolvoreamos un poco de harina y extendemos de nuevo con el rodillo para repetir la operación de los moldes.



Es mejor no manipular demasiado el hojaldre, no es fácil de extender, luego se va encogiendo poco a poco, pero no queda otra, paciencia y, mi consejo, yo ponía el circulo en el molde y lo extendía con el dedo o una cuchara para que se pegara bien a los bordes y no se encogiera.



Cuando tengamos todos los moldes con la masa, le añadimos una cucharada (más o menos) de natillas, que rellene 3/4 partes del espacio.




Añadimos a hora la compota de manzana, rellenando los moldes hasta el borde del hojaldre.



Ahora sólo queda meterlo en el horno! A mi se me cocinó en una media hora. Los últimos 5 minutos puse el horno sólo arriba para que se doraran por encima un poco.

y voilà!!



Están buenísimos!!

Algunos trucos y consejos
Yo que soy un poco bruta, siempre hago comida de más, así que me ha sobrado compota y natillas. La manzana hervida me la cocinaba así mi madre cuando estaba malita de la barriga y no quería comer, así que siempre os la podéis comer de postre o para merendar, sino podéis utilizarla como mermelada encima de las tostadas, a mi me encanta con una capita fina de crema de cacahuete, el contraste dulce salado queda genial!

Las natillas también pueden reinventarse, se vuelven a poner al fuego y, removiendo con la varillas, vamos añadiendo leche, no mucha!! han de quedar como natillas, no como batido! Yo las he puesto en un vaso y encima le he puesto una capa de compota de manzana. Seguro que el Darko se las zampa nada más descubrirlas!



Bueno, espero que estos días de navidad, si tenéis tiempo y no estáis empachados, cocinéis  estos Pastéis de Belém Mutantes! en Eslovenia no hay turrones ni polvorones, así que no es ninguna aberración hacer otro tipo de dulce, sobretodo si es casero, se agradece!

Cómo hace Pastéis de Belém freestyle. Muy fácil y buenísimos!

Cada vez estoy más segura de que la necesidad nos hace creativos. Sin ir más lejos, ahora que tengo tiempo para hacer mis experimentos, me he inventado unos pastelitos que han acabado recordándome a los Pastéis de Belém de Lisboa.

Todo empezó cuando entré en la cocina y me encontré un par de mandarinas pochas y dos manzanas en el fondo del frutero....


Da pena ¿verdad? Es que la fruta de invierno es tan sosa!! No me gusta nada y, como suele pasar, el destino es cruel y acabé con unas 25 manzanas en el cajón de la nevera. Obviamente tenía que hace algo con esas manzanas ecológicas y fantásticas que, además, son un regalo de la Marica.
Decidí hacer un pà de pessic (bizcocho) de manzana, pero hace poco ya hicimos uno y no me apetecía. Así que pensé en aprovechar una lámina de hojaldre que iba a caducar en unos días, pero, de nuevo, no tenía molde para hacer la tarta... lo que sí tengo son moldes de muffins, así que decidí hacer tartaletas individuales con natillas y compota de manzana con canela.
Esta es la receta que he seguido, suelo trabajar "a ojo" pero voy a intentar poner alguna medida para dar una referencia, aunque recomiendo seguir la intuición de cada uno y disfrutar siendo lo más creativo posible!

INGREDIENTES

Para la compota de manzana:
- Las manzanas que tengáis por ahí.
- 2-3 cucharadas de azúcar (preferiblemente integral) o algún sirope o melaza. (Yo utilicé sirope de ortiga casero, que endulza pero no empalaga, las manzanas ya son dulces!)
- Canela en rama o en polvo.
- La ralladura de la piel de medio limón (sólo la parte amarilla, que lo blanco amarga)
- Un pizquita de cardamomo molido (esto no es imprescindible, pero queda muy bueno)
- Un poquito de agua.

Para las natillas
- Un vaso y medio de leche.
- 3 huevos
- 3 cucharadas de harina de maíz (Maicena)
- 3 cucharadas de azúcar (si se es goloso se puede poner alguna más)
- Esencia de vainilla o la raspadura de una vaina de vainilla (esto último mucho mejor!)


Para las tartaletas:
Un rollo de pasta de hojaldre fresca, así de fácil!

PREPARACIÓN
Lo primero es la comporta de manzana, que tarda un ratico. Se pelan y se trocean las manzanas en cuadraditos pequeños, como cuando hacemos una tortilla de patatas. En una olla ponemos un par de dedos de agua, echamos el azúcar (o la melaza o el sirope) y añadimos las manzanas troceadas. Espolvoreamos la canela (o metemos la ramita), el cardamomo y la ralladura de limón. Tapamos la olla y lo dejamos a fuego lento vigilando que no se pegue el fondo. Las manzanas soltarán mucha agua, por eso, cuando notemos que los trozos empiezan a deshacerse (necesitaremos al menos una hora), destapamos para que empiece a evaporarse el agua. Yo preparé esto con un día de antelación y lo tuve al fuego casi tres horas. Sabréis que está hecha cuando haya trocitos de manzana y también partes desechas, sobretodo, que no quede demasiada agua. Como referencia podéis ver cómo me ha quedado a mi.


Mientras se hacen las manzanas, podemos preparar las natillas, han de ser bastante compactas para que se aguanten cuando mordamos las tartaletas. Si veis que no espesa suficiente, podéis añadir más harina. Supongo que ya lo sabréis, pero por si hay algún despistado, las salsas con harina espesan cuando la mezcla empieza a hervir, no antes, así que esperad a que hierva para ver qué tal está de espesor.

Así me quedaron a mí, el espesor es el correcto!

Bien, empezamos. Yo, para evitar grumos, he puesto primero la harina en un cazo y, poco a poco, he ido echando la leche con un chorrito muy fino sin dejar de remover con las varillas, así se me iba formando una cremita sin grumos. Luego he incorporado los huevos ya batidos de antes y el azúcar y la vainilla. Es muy importante que durante todo el rato removamos bien la mezcla evitando que se pegue el fondo y los bordes de la olla. Cuando empiece a hervir y espese, lo retiráis del fuego. Recordad que ha de estar bastante espeso, siempre estáis a tiempo de modificar la mezcla y, si salen grumos, le podéis pasar el "minipimer" para deshacerlos.

Ahora es el momento de encender el horno a 200º, arriba y abajo y sin ventilador.

Reservamos las natillas y vamos a por la masa de hojaldre. La abrimos y la extendemos sobre el mármol con el papel antiadherente que trae. Con ayuda de un vaso que tenga un diámetro mayor que el de los moldes de muffins, recortamos círculos.



Forramos los moldes con la masa y la pinchamos con un tenedor para que no so hinche. Si utilizáis moldes de silicona no hace falta engrasar, si utilizáis directamente la bandeja metálica (yo lo he hecho con dos pasteles porque me sobraba masa) podéis engrasarlos o espolvorear harina para que no se pegue.



Los restos de masa que quedan se aprovechan, claro está, hacemos una bola, espolvoreamos un poco de harina y extendemos de nuevo con el rodillo para repetir la operación de los moldes.



Es mejor no manipular demasiado el hojaldre, no es fácil de extender, luego se va encogiendo poco a poco, pero no queda otra, paciencia y, mi consejo, yo ponía el circulo en el molde y lo extendía con el dedo o una cuchara para que se pegara bien a los bordes y no se encogiera.



Cuando tengamos todos los moldes con la masa, le añadimos una cucharada (más o menos) de natillas, que rellene 3/4 partes del espacio.




Añadimos a hora la compota de manzana, rellenando los moldes hasta el borde del hojaldre.



Ahora sólo queda meterlo en el horno! A mi se me cocinó en una media hora. Los últimos 5 minutos puse el horno sólo arriba para que se doraran por encima un poco.

y voilà!!




Están buenísimos!!

Algunos trucos y consejos
Yo que soy un poco bruta, siempre hago comida de más, así que me ha sobrado compota y natillas. La manzana hervida me la cocinaba así mi madre cuando estaba malita de la barriga y no quería comer, así que siempre os la podéis comer de postre o para merendar, sino podéis utilizarla como mermelada encima de las tostadas, a mi me encanta con una capita fina de crema de cacahuete, el contraste dulce salado queda genial!

Las natillas también pueden reinventarse, se vuelven a poner al fuego y, removiendo con la varillas, vamos añadiendo leche, no mucha!! han de quedar como natillas, no como batido! Yo las he puesto en un vaso y encima le he puesto una capa de compota de manzana. Seguro que el Darko se las zampa nada más descubrirlas!



Bueno, espero que estos días de navidad, si tenéis tiempo y no estáis empachados, cocinéis  estos Pastéis de Belém Mutantes! en Eslovenia no hay turrones ni polvorones, así que no es ninguna aberración hacer otro tipo de dulce, sobretodo si es casero, se agradece!